No eres tú, es tu agua.

El agua dura y el cloro pueden eliminar los aceites naturales, alterar el pH de la piel y dejar residuos que debilitan la barrera del cuero cabelludo. Con el tiempo, esto provoca sequedad, tirantez y sensibilidad, incluso en pieles que no suelen ser reactivas.

Nuestro cuidado corporal centrado en el agua, con tecnología Klean Complex™, neutraliza estos irritantes para mantener tu piel calmada, suave y equilibrada después de cada ducha. Aprobado por dermatólogos, clínicamente probado y seguro para pieles sensibles o dañadas.

Water-first bodycare.

Diseñados para contrarrestar los efectos resecantes del agua dura o clorada, nuestros productos para el cuidado corporal no agresivos ayudan a mantener la barrera cutánea calmada y resistente. Adecuados para pieles sensibles, propensas al eccema y la psoriasis, y seguros durante el embarazo y la lactancia.

Sin sulfatos, siliconas, alcoholes secantes ni más de 1600 ingredientes prohibidos en la UE. Testado clínicamente, probado por consumidores y nunca testado en animales.