Esto es lo que no se necesita para disfrutar de una ducha consciente: renovar el cuarto de baño, tener un yogui viviendo en casa o instalar un nuevo sistema de sonido. Esto es lo que te aportará: tranquilidad, tiempo de calidad para ti mismo y una nueva mentalidad para empezar el día.
Sin dispositivos, sin gente y sin trabajo, tu ducha o bañera es el lugar perfecto para practicar la atención plena. Adrienne Glasser, psicoterapeuta e instructora de meditación afincada en Los Ángeles, explica: «La atención plena es la práctica de sintonizar con el momento presente, esencialmente, concentrarse profundamente en un solo objeto».
La ducha o la bañera son lugares perfectos donde las distracciones desaparecen automáticamente. El agua puede utilizarse como objeto de concentración, con el objetivo de centrar toda tu mente en ese único elemento con gran detalle.
CÓMO PUEDES EMPEZAR:
Vista. Fíjate en cómo fluye el agua sobre tu piel, observa los patrones en la superficie del agua.
Huele. Cierra los ojos y observa los diferentes aromas: lavanda, cítricos o tal vez solo el buen jabón de siempre.
Toca. Observa cómo se siente el agua contra tu cuerpo. Tómate un momento para agradecer el agua tibia que te rodea.
Sonido. Distinga los sonidos individuales del agua frente a cualquier ruido de fondo.
La seguridad es lo primero, siempre. No medites en la bañera si te sientes somnoliento.
¿CUÁL ES LA VENTAJA?
La teoría es sencilla: si puedes entrenar tu mente para concentrarte mientras te bañas, es probable que también te beneficie cuando traslades esa habilidad después de secarte, salir del baño y salir al mundo real.
A largo plazo, es una práctica excelente para tu bienestar mental, ya que entrena tu mente y tu cuerpo para relajarse, mantener la calma y concentrarse en lo que te rodea.
¿Qué pasa cuando los pensamientos sobre la interminable lista de tareas pendientes comienzan a volver? Relájate, reconócelo y luego vuelve lentamente a concentrarte en el baño.

#DUCHATE CON INTELIGENCIA
Para empezar, tanto si practicas mindfulness en la ducha como en la bañera, siempre es bueno asegurarte de que el agua del grifo que usas no te dé problemas. En otras palabras, que no te cause dramas en el pelo y la piel.
Dependiendo de dónde vivas, el agua contiene otros ingredientes además de hidrógeno y oxígeno. El cloro y los depósitos minerales pueden provocar la pérdida de color del cabello, sensibilidad en la piel y el cuero cabelludo, así como hebras secas y quebradizas.
No existe ninguna cura mágica que alivie todos tus problemas de belleza de una sola vez. Pero en lugar de dedicar tiempo a reparar los daños causados por los depósitos minerales y el cloro en tu cabello y tu piel, prevengamos que se produzcan en primer lugar.
Hello Klean elimina más del 90 % del cloro del agua, así como los minerales solubles en agua, el óxido y el olor.
Así que brindemos por
un agua mejor, unas duchas mejores y un tú mejor: sin preocupaciones al entrar y sin preocupaciones al salir.